Noticias

Promotora de cambio social para una región que lo necesita

María del Pilar Salamanca nació en Cundinamarca, pero se considera tolimense por adopción. En 1994 llegó a la Universidad de Ibagué como asesora de psicología, sin saber que, con el pasar del tiempo, se convertiría en una docente insigne para la institución, una mujer alineada con la misión de esta casa de estudio, que busca, mediante la educación aportar al desarrollo regional.

Jamás pudo ser una docente convencional, pues su pasión ha sido siempre el trabajo de campo, frecuentar los territorios, empatizar con sus gentes y conocer sus realidades, para finalmente, emprender proyectos que fomenten el empoderamiento de las comunidades para la resolución de problemas.

Si bien sus aportes al departamento son bastantes, en las dos décadas recientes se ha enfocado en la consolidación de paz a través de la construcción de ciudadanía, el empoderamiento colectivo, la promoción de buena convivencia y la identificación de saber locales que permiten gestar proyectos productivos que transforman los días de los residentes del sur del Tolima.

(Podría interesarte: Jóvenes de Unibagué se vinculan a la Generación V+)

María del Pilar asume que afianzar la paz va más allá de buenas intenciones y que es necesario asegurar las necesidades básicas de las comunidades, porque entiende que el conflicto siempre ha estado mediado por la carencia de tierras, la desigualdad y la inequidad, y que, pese a la intención del Estado de reparar los daños de la guerra mediante la ley 1448, la tarea está pendiente y es necesario que la academia se vincule con el aseguramiento de condiciones dignas de vivienda, alimentación y educación, para hacer que la vida sea posible en el Tolima profundo.

Image

Nunca he podido ser una profesora de escritorio. Me gusta ir al terreno y trabajar con las comunidades; combino mi experiencia docente con la investigación, para presentarle a mis estudiantes esas realidades cercanas que nos rodean”.

María del Pilar Salamanca, docente e investigadora.
Las huellas de un trabajo bien hecho

Desde su trabajo ha apalancado procesos con la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz, un grupo de mujeres que se ha convertido en artífice de su propio destino mediante la apicultura y que, con sus 21 asociaciones, incide en la construcción de la política pública departamental de equidad y género.

Así mismo, ha colaborado en procesos adelantados por la Asociación de Mujeres Empresarias de Herrera (Asometh), con un aporte ligado a la construcción de colectividad y la reconstrucción de memoria y de saberes.

Asociaciones y organizaciones como la Fundación Protectora Ambiental de Planadas (FUPAPT), Ascafesagrado, en Ataco; Herrera Juvenil y el Centro Penitenciario Coiba, en Ibagué, han sido beneficiadas de su trabajo y sus capacidades.
Image
La interdisciplinariedad y su familia

Con su experiencia se ha convertido en aliada clave para dependencias y programas de la Universidad. Se vincula en proyectos de Paz y Región y del Instituto para el Desarrollo Regional; es común verla trabajando con Psicología y Derecho, y con frecuencia dinamiza y propone el trabajo interdisciplinar desde el área de Responsabilidad Social Integral.

Es esposa y madre, le gusta el cine y caminar la ciudad. Su vida suena a Bunde tolimense y recita a modo de broma el eslogan de un supermercado local, que afirma la identidad del Tolima. Ella es de aquí, vive aquí, su hija es de aquí.

Esta próxima a jubilarse, pero difícilmente pueda apagar su pasión por aportar a este país que necesita de ciudadanos con su ímpetu, para transformar realidades y encender nuevas esperanzas en la búsqueda de paz, de paces.

Su experiencia como docente e investigadora de Unibagué es de al menos 30 años.

(Ver más: Ambalema y Carrizales, dos poblaciones que respiran región)

María del Pilar Salamanca es psicóloga de la Universidad de La Sabana, especialista en Docencia de la Universidad de Ibagué y magíster en Psicología de la Universidad del Norte.